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¿Qué te mueve a crear tu negocio?

¿Qué te mueve a crear tu negocio?

¿Qué te motiva para levantarte un nuevo día? ¿Qué te hace sentir bien y te aporta energía? ¿Qué te incita a esforzarte por la consecución de un resultado determinado? ¿Qué te mueve a crear tu propio negocio? 

Nuestras motivaciones, es decir, aquello que incita que actuemos con el fin de obtener un determinado resultado, van a condicionar la actitud mostrada ante las situaciones que surgen en la creación de un negocio, empresa o trabajo por cuenta propia. Y es la actitud mostrada ante las situaciones encontradas en el camino de creación del negocio, la que guiará hacia el éxito de cada paso dado.
 
Vehículos impulsores, extrínsecos o intrínsecos, de nuestra motivación por la generación de un negocio propio pueden ser: 
- La situación económica familiar.
- La influencia de la familia y amigos. 
- La sensación palpable de que no hay otra alternativa más viable ante la perspectiva del mercado de trabajo. 
- El deseo de hacer realidad una ilusión concebida mucho tiempo atrás. 
- La necesidad de crear, innovar o desarrollar. 
- La capacidad de iniciativa y autonomía personal y profesional. 
- El gusto por la toma de decisiones. 
- La ambición o el deseo de lograr algo difícil que conlleve bienestar, fortuna, poder…
- El reconocimiento personal, familiar y social.
 
» Aquello que nos moviliza influirá en el  tipo de respuesta que daremos frente a los retos y dificultades encontrados en el proceso de creación de nuestra idea de negocio. De modo que… ¿sabemos qué es lo que nos está moviendo?
Cuando una situación económica familiar difícil nos moviliza hasta llegar a adquirir un negocio, esa motivación viene acompañada del miedo por la inseguridad y la posibilidad de pérdida tras analizar el riesgo y viabilidad del mismo. Dar los pasos con inseguridad o paralizar la toma de decisiones por una excesiva reflexión acentúa el riesgo a perder el tiempo o recursos invertidos. De modo que, en éste caso, es de utilidad llevar a la conciencia esas sensaciones de aprensión y desconfianza para hacerles frente, paliando de éste modo los posibles efectos negativos que pudieran tener. 

» La influencia de la familia y amigos es origen de muchas de las empresas y negocios que conocemos, ya sean grandes o pequeños. Conocemos los más variados ejemplos de empresas familiares cuyos descendientes siguen los pasos de sus progenitores por la misma inercia del propio negocio vinculado a la familia. Unos buenos resultados van a depender de que junto a ésta motivación puramente familiar, exista dosis de pasión por el negocio en las venas de los socios o descendientes que recogen el testigo. Del mismo modo sucede en el caso de empresas que se inician entre varios amigos con roles diferenciados que tienen un objetivo en común. 

» La situación del mercado de trabajo de los últimos años condicionó las decisiones de inversión de muchos trabajadores que veían como única salida y vía de trabajo el ponerse por su cuenta o  asociarse para crear una empresa. La realización de un detallado Plan de Negocio; que contemple desde su definición hasta la forma de financiación, así como, el análisis de viabilidad y rentabilidad en función del público objetivo; ayudaron a la supervivencia de algunas éstas empresas. 
 
» El deseo de hacer realidad una ilusión concebida años antes, así como, la sensación de apremio o necesidad por crear, innovar o desarrollar comporta una motivación intrínseca pura que aporta energía suficiente para seguir adelante a pesar de las dificultades encontradas en el camino.
Una de las razones que moviliza es la sensación de enriquecimiento que genera el gusto por la toma de decisiones o la libertad de organización de tiempos y recursos en pro de la optimización de resultados. Es éste ejemplo de motivación el que empuja al mantenimiento del esfuerzo por crear, organizar recursos y formar parte de todo ello sin las limitaciones que ofrece el status quo del trabajo por cuenta ajena. 

» Es la ambición misma la que provee de la determinación, decisión, osadía y voluntad necesarias para afanarse por lograr las metas propuestas. Ésta cualidad, menospreciada tradicionalmente por fomentar per se la competitividad interna en la empresa y crear conflictos internos en lugares donde no existen claras políticas de apoyo al desarrollo y enriquecimiento profesional, es por otra parte, digna de ser tenida en cuenta para amplificarla y mejorarla.

» El logro de un reconocimiento personal, familiar o social no es suficiente motivación para hacer frente a la variedad de retos que acontece toda creación de negocio, asociación para la creación de empresas o apuesta por el trabajo por cuenta propia. Esto es porque el deseo de reconocimiento, presente en cada persona en diferentes dosis, es un derivado de la necesidad de ser querido y bien considerado. La creación y puesta en marcha de un negocio, la negociación con proveedores, negociación con las fuentes de financiación, con los clientes y trabajadores, no siempre se resuelve con ganancias del 50% para ambas partes, lo cual, dificulta que todo el entorno esté tan satisfecho con los resultados como para agradecerlo y ser, de éste modo, partícipe del reconocimiento social. La conclusión es, por tanto, al éxito en la creación de un negocio o empresa, no sólo contribuye el contar con dosis de necesidad de reconocimiento personal, familiar o social, sino también, otros factores motivacionales como la necesidad de innovación o la capacidad de iniciativa y autonomía, los cuales, complementan éste deseo de reconocimiento y adquisición de prestigio.   

Miriam Cobreros


 2352,    08  May  2018 ,   Negocio
Miriam Cobreros

Coach Profesional Ejecutivo Certificado

Cerfiticación Oficial AECOP CP40

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